
¡Qué marica eres!, ¿porqué estás chillando si los hombres no lloran, los hombres se las aguantan por lo que son,
¡machos!.
"Dicha normativa promueve que ser hombre es saber, poder y tener, cuanto más, más hombre. Debe ser un héroe, es decir, realizar grandes hazañas ; vencer a todos, expresarse con la acción y los genitales, sin emocionarse ni estar afectado por nada, con un cuerpo resistente a todo y con una mujer esperándole, y si no quiere, o no puede señirse a estos rasgos, será débil, fracasado, o lo peor homosexual"
Así nos dice este fragmento de la publicación escrita de Patricia Arés, "¿Conocemos el costo de ser hombres?", en donde nos señala y analiza las normativas sociales que se requieren para llevar los pantalones bien puestos y bien ganados en la sociedad de latinoamérica.
Y es realidad, muy lejos de las ventajas que se nos otorga por el hecho de ser hombres, se ocultan una serie de reglas impuestas que a pesar de haber cambiado con las generaciones, sigue manteniendo un mismo principio, la inmunidad emocional del hombre.
Como es de esperarse este principio de virilidad suele desbordar en una serie de estados mentales perjudiciales.
A pesar de esto, existe una sola pena que durante siglos le ha sido permitida al hombre, una pena que en algunas ocasiones paso de ser una agonía temporal, a ser un dolor tan intenso que no solo lo ha llevado a su propia autodestrucción, sino que incluso ha llegado a arrasar consigo imperios completos. Estamos hablando de la verdadera asesina de Medardo Angel Silva, y no me refiero a la oscura arma de hierro forjado que llevó a su sien y que le quito el respiro, sino a su verdadero némesis, la pena por una mujer, misma que le quito la vida mucho antes de que la cápsula de plomo penetrara imperdonablemente su cráneo.
Y así, hoy en día, cada cierto tiempo me encuentro con un Medardo, que si bien ya no busca a su revolver como única forma de consuelo, si busca la forma desesperada de retomar la relación que ha perdido, entragando así muchas veces su amor propio, su orgullo y dignidad, llegando incluso a acciones tan humillantes como arrodillarse en el piso, o escribir con un spray negro un graffiti en la acera de la casa de su mujer, perdón, ex-mujer en el desesperado intento de volver a lo que fué y que ya no es más. Esta es en definitiva la nueva forma de suicidio de los nuevos Medardos. El procedimiento es el mismo, todo delante de su ex-mujer, la unica diferencia es que los nuevos Medardo, por desgracia, ya no dudan en disparar.


Estimado:
ResponderEliminarArtículo muy interesante, desde el punto de vista socio-cultural es un tema digno de un blog y que amerita comentario.
Perece ser que en nuestras concepciones Latinoamericanas es la idea de un varón con las espectativas sociales que manifiestas. Todo es cosa de como se manejan las ESPECTATIVAS, no solo con varones sino tambien con mujeres.
En culturas como la griega, espectativas como esta en el varón NO existian... ¿en que momento los Americanos y de donde adquirmos estas suposiciones cuadradas?
Que gracioso el hecho de que en medio de una sociedad machista un hombre quiera mostrar el lado tierno de aquella especie tan rara y que intenta encontrar excusas en el factor XY (mujer) para evitar el ridiculo de ser visto como un tonto o tal vez una victima de los errores que tanto hombres como mujeres cometemos cada vez que creemos estar enamorados para luego quitarnos la venda y sentir el triste sabor que deja el desencanto de saber que era solo una ilusión, Gracias a quien sea por el hecho de reconocer por medio de este escrito que a todos nos toca, seamos XX o XY
ResponderEliminarmil disculpas por el gravisimo error cometido en el primer comentario al definir el factor XY como femenino, pero actualmente hay tanto "macho" queriendo ser una de nosotras que llegue a confundirlos incluso geneticamnete.
ResponderEliminarCoincido con agente reconciliador, aunque quizá la respuesta está en como pasamos de la pacha mama al crucifijo, mmm, quizá habría que ahondar más en el tema, sobre todo porque la supremacía masculina ha existido en muchas de las culturas dominantes, en la hebrea por ejemplo, la biblia, y por ende la torá, son de por sí muy machistas (además de cuentos muy simpáticos) y considerando que esta nos dió las bases para nuestras creencias religiosas creo (suena redundante :P) que el de como nació esta ligado con el porqué de la religión.
ResponderEliminarOtra cosa, je je, creo que si más no recuerdo leí (WOW) que Medardo Angel Silva (amo sus poemas :P) fue asesinado por los padres de la aristocrática mujer que pretendía, he ahí uno de los problemas, los estereotipos y las posiciones sociales, pero ese es otro tema. :P
Buen Post :P